BIENVENIDA

CARTA DEL HUMANO METASENSIBLE


"Para llegar al punto que no conoces debes tomar el camino que no conoces"
San Juan de la Cruz

Lima, 21 de Agosto de 2008

No despierto soñando, no divago sobre las rutinas del Sol y la Luna, no me irrita el ajetreo matutino, no razono sobre mi pan con asfalto ni espero poesía en mi café, no tengo nombre u oficio y no me urge llegar a mi destino, no creo en cuentos de hadas ni tengo fe en la pura ciencia pura, no escucho el semáforo siempre en rojo ni recuerdo la sinfónica de colores de mi piel, no estoy en las ventanas de los cerros ni en las torres ciegas de cemento, no estoy en las esforzadas vigas del pensamiento ni en las etéreas columnas de la sinrazón, no estoy en tu pecho y tampoco en estas palabras, no soy más de lo que me enseñaron a ser y desafortunadamente no aprendí a ser con todo el cuerpo, no soy más que una cosa a la vez, ni soy más que la suma de mis partes, no soy la razón absoluta ni la emoción desbocada, no soy un individuo a la deriva, no soy.

Y sin embargo y de pronto, si soy: soy la contradicción de todo lo dicho y soy simultáneamente todas y cada una de las cosas, soy una inteligencia en red y un enmarañado de cuerpos que emulan universos con semillas de estrellas en la sien, soy final y circunstancialmente una metaconciencia. Abstraído así de mi itinerario, me detengo a contemplar una molécula de mi propio barro, cavilo sobre cada fragmento del cuerpo de mi conocimiento y advierto que el presente es siempre un tiempo particular, hoy las ciencias han llegado a develar lo que ya se sabía ancestralmente; la Microfísica descubrió que la materia -cuando quiere- se comporta como luz y como partícula, la Macrofísica ya no habla de un solo universo que tiende al infinito, sino de infinitos universos simultáneos que emergen unos dentro de otros de forma progresiva y escalar, la Matemática demostró matemáticamente que no puede usarse para demostrarse a sí misma, la Cibernética de Segundo Orden diseña sistemas que evolucionan a partir del error, la Biología revela que no soy un intérprete de la realidad sino más bien un constructor de realidades evanescentes que se redefinen en interacción con ella, la Neurociencia devela que la cognición es una sustancia encarnada que integra irresolublemente lo objetivo y subjetivo, lo racional e irracional, así -poco a poco- todas las Ciencias han ido interrelacionando los fragmentos de mi cuerpo de conocimiento, interfecundándose entre sí, buscando abrazar transdisciplinarmente la complejidad de la realidad.

Siempre el camino del saber es un camino hacia lo desconocido, lo inesperado, lo inestable, lo confuso, lo inconmensurable, siempre podemos llegar al lugar que no conocemos tomando el camino que desconocemos, integrando lo aparentemente contrapuesto, razón y pasión, materia y energía, carne y alma. Ahora puedo descubrirme como Ciudad, como cuerpo de cuerpos, como producto y productor de quienes me habitan, como ecuación en equilibrio termodinámico, como, como estructura disipativa, como arquitectura de carne capaz de ser reprogramada cognitivamente en el operar de un ciudadano metasensible. Anochece mientras sueño -bien- despierto con ese ser del futuro, que hace del presente un viaje infinito a la naturaleza multidimensional de su corporalidad, un viaje hacia la ciudad metasensible de su piel, un viaje metafísico que tiende puentes sobre los terrenos de la ciencia, la arquitectura, el arte y la filosofía, un viaje al que todos están invitados.


Soy un espacio abierto para la Experimentación Cognitiva del Cuerpo y la Ciudad Metasensible, sean bienvenidas todas las corporalidades todas.


Vehementemente,
Atelier de la Carne